Yerbaniz: para qué sirve, propiedades y cómo preparar el té

El yerbaniz —también escrito yerbanis o hierbanís, y conocido en buena parte de México como pericón— es una hierba aromática mexicana (Tagetes lucida) que tradicionalmente se ha tomado en infusión para acompañar la digestión, para momentos de tensión o cansancio, y como bebida cálida durante las temporadas frías. Su aroma recuerda al anís y su sabor es dulce, herbal y sorprendentemente suave.

No es una moda reciente del bienestar: es una hierba que se ha bebido, quemado y ofrendado en este territorio desde hace siglos. Aquí te contamos qué es, para qué se ha usado, qué dice la evidencia disponible, cómo prepararla bien y qué precauciones tener en cuenta.

Qué es el yerbaniz

El yerbaniz es una planta herbácea perenne de la familia Asteraceae, la misma del cempasúchil y la manzanilla. Su nombre científico es Tagetes lucida y es nativa de México y Guatemala.

Crece entre 40 y 80 centímetros de alto, con tallos erectos, hojas alargadas de borde finamente dentado y pequeñas flores amarillas que aparecen hacia el final del verano. Lo que la distingue de inmediato es su aroma: al frotar una hoja entre los dedos se libera un perfume anisado, cálido y dulce, muy distinto al olor penetrante de otros Tagetes.

Como pasa con casi todas las plantas de la herbolaria mexicana, tiene tantos nombres como regiones donde crece:

  • Yerbaniz, yerbanis o hierbanís — común en el norte de México (Chihuahua, Durango, Coahuila).
  • Pericón — el nombre más usado en el centro del país.
  • Yauhtli — su nombre en náhuatl, documentado desde la época prehispánica.
  • Santa María, hierba de las nubes, anís del monte, menta mexicana o tarragón mexicano — otros nombres regionales y comerciales.

Todos se refieren a la misma planta. Si buscaste "yerbanis" y encontraste "pericón", no te equivocaste de hierba.

Para qué sirve el yerbaniz: usos tradicionales documentados

En la herbolaria mexicana, el yerbaniz se ha usado principalmente en infusión. El Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana de la UNAM y los registros etnobotánicos coinciden en varios usos que se le han atribuido a lo largo del tiempo:

  • Acompañar la digestión. Su uso más extendido. Tradicionalmente se toma después de comidas pesadas; se le atribuyen propiedades carminativas, relacionadas con la sensación de inflamación y gases.
  • Momentos de tensión y descanso. En muchas casas mexicanas se prepara por la tarde o antes de dormir. La medicina tradicional le atribuye un efecto calmante suave.
  • Temporada de frío. En el norte del país es la infusión clásica cuando bajan las temperaturas, sola o con miel y limón.
  • Malestares estacionales. Se ha usado como bebida reconfortante en episodios de cólicos y molestias menstruales.
  • Uso culinario. Hojas y flores condimentan elotes, chayotes y caldos. También funciona como sustituto del estragón francés.
  • Repelente natural. El humo de la planta seca al quemarse ahuyenta mosquitos.

Una nota importante: estos son usos tradicionales, transmitidos por la práctica y registrados por la etnobotánica. No sustituyen atención médica ni deben interpretarse como tratamiento.

Propiedades del yerbaniz según la evidencia disponible

Tagetes lucida es una de las plantas mexicanas más estudiadas en el terreno de la fitoquímica. Vale la pena aclarar de entrada que la mayor parte de esa investigación se ha hecho en laboratorio y en modelos animales, no en estudios clínicos en personas. Con esa salvedad, esto es lo que se ha identificado:

Su perfil químico

Los análisis han aislado en la planta un grupo notable de compuestos: cumarinas (herniarina, escoparona, 7-isopreniloxicumarina, dimetilfraxetina), además de flavonoides, terpenos y ácidos fenólicos. El aroma anisado proviene principalmente de compuestos como el estragol y el anetol presentes en su aceite esencial.

Qué se ha observado en investigación

Las revisiones publicadas sobre Tagetes lucida describen estudios preclínicos donde se han evaluado sus extractos por su actividad antioxidante y antiinflamatoria, y donde se ha explorado su interacción con receptores del sistema nervioso —una posible explicación al uso tradicional como planta tranquilizante.

La palabra clave es preclínico: que un extracto concentrado muestre actividad en laboratorio no equivale a que una taza de té produzca ese efecto en una persona. Lo honesto es decir que la planta contiene compuestos interesantes y que la tradición la respalda como una infusión reconfortante. Ninguna de las dos cosas es una promesa terapéutica.

Cómo preparar té de yerbaniz paso a paso

El yerbaniz es una hierba noble: perdona los errores y sabe bien casi siempre. Aun así, hay una forma de sacarle lo mejor.

Con hierba seca (lo más común)

  1. Mide. Usa aproximadamente 2 g de hierba seca —una cucharadita— por cada 250 ml de agua.
  2. Calienta el agua. Llévala casi a hervor, entre 90 y 95 °C. Si hierve a borbotones, retírala del fuego y espera medio minuto: el agua demasiado violenta arrastra los aceites aromáticos.
  3. Vierte y tapa. Agrega el agua sobre la hierba y tapa la taza o la tetera. Este paso es el que más se salta la gente y es el que más importa: al tapar, los compuestos volátiles se condensan y regresan a la infusión en vez de perderse.
  4. Reposa de 5 a 7 minutos. Menos tiempo deja el sabor plano; más tiempo puede volverlo amargo.
  5. Cuela y sirve. Endulza solo si quieres —una buena infusión de yerbaniz ya tiene un dulzor natural que casi no necesita ayuda.

Con hierba fresca

Si consigues ramitas frescas en el mercado, usa el doble de volumen (unas dos ramitas por taza), enjuágalas bien y sigue los mismos tiempos de reposo.

Cómo combinarla

El yerbaniz es un excelente jugador de equipo. Su nota anisada se lleva particularmente bien con el jengibre, el zacate de limón y el té verde. Es exactamente la lógica detrás de Día Activo, nuestra infusión de té verde, jengibre, zacate de limón y yerbaniz: el yerbaniz redondea el picor del jengibre y le da al conjunto un final dulce y limpio, sin necesidad de azúcar.

Precauciones y contraindicaciones del yerbaniz

Que sea natural no significa que sea inocuo para todo el mundo. Estas son las consideraciones que la literatura tradicional y las fuentes de herbolaria señalan de manera consistente:

  • Embarazo. No se recomienda su consumo durante el embarazo. Tradicionalmente se le han atribuido a la planta propiedades emenagogas, y esa es razón suficiente para evitarla en esta etapa.
  • Lactancia y primera infancia. Por precaución, se recomienda evitarla durante la lactancia y en niños pequeños.
  • Consumo prolongado. Diversas fuentes desaconsejan tomarla de forma continua por periodos largos. La moderación es la regla: una o dos tazas al día, con pausas.
  • Medicamentos y condiciones crónicas. Si tomas medicación regular o vives con alguna condición crónica, consulta con tu médico antes de incorporarla.
  • Cirugías programadas. Se recomienda suspender las preparaciones herbales algunos días antes de cualquier procedimiento quirúrgico.
  • Alergias. Si eres sensible a plantas de la familia Asteraceae (manzanilla, árnica, cempasúchil), procede con cautela.

Ante cualquier duda, platícalo con un profesional de la salud. La herbolaria acompaña, no reemplaza.

El yerbaniz en la herbolaria mexicana

Pocas plantas cuentan una historia tan larga en este país como el yerbaniz.

Con el nombre náhuatl de yauhtli, aparece documentada en el Códice Florentino de fray Bernardino de Sahagún, que describe sus usos medicinales y rituales. Estaba dedicada principalmente a Tláloc, deidad de la lluvia: sus ayudantes, los tlaloque, eran llamados "los del yauhtli". Y no es solo un dato de códice —los análisis químicos de restos de incienso hallados en ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan han confirmado su presencia ceremonial.

Esa raíz sagrada no desapareció con la Conquista: se transformó. Cada 28 de septiembre, en Morelos, el Estado de México, Puebla, Guerrero e Hidalgo, se siguen tejiendo cruces de pericón con las flores amarillas de la planta. Se colocan en puertas, ventanas y milpas la víspera del día de San Miguel Arcángel, con la creencia de que protegen del mal. Es sincretismo puro, y la primera señal en el calendario de que se acerca la temporada de muertos.

Semanas después, en noviembre, la familia Tagetes vuelve al altar: el cempasúchil marcando el camino con su color, el yerbaniz en el aire con su aroma. La misma planta que perfumaba las ofrendas del Templo Mayor sigue perfumando las cocinas mexicanas cinco siglos después, ahora en forma de taza. En Mahama trabajamos con productores mexicanos precisamente por esto.

Preguntas frecuentes sobre el yerbaniz

¿Yerbaniz y pericón son la misma planta?

Sí. Yerbaniz, yerbanis, hierbanís, pericón, yauhtli y hierba de las nubes son nombres distintos para Tagetes lucida. La variación depende de la región: "yerbaniz" predomina en el norte de México y "pericón" en el centro.

¿A qué sabe el té de yerbaniz?

A anís suave, con un fondo dulce y herbal. Es una infusión ligera y redonda, mucho menos intensa de lo que su aroma sugiere. Casi siempre se puede tomar sin endulzar.

¿Cuántas tazas de té de yerbaniz se pueden tomar al día?

La práctica tradicional sugiere una o dos tazas diarias, evitando el consumo continuo por periodos prolongados. Si tomas medicamentos o tienes alguna condición de salud, consúltalo con tu médico.

¿El yerbaniz tiene cafeína?

No. El yerbaniz por sí solo es una hierba naturalmente libre de cafeína. Ahora bien, si lo consumes en una mezcla que incluye té verde o negro —como nuestro Día Activo, que combina té verde, jengibre, zacate de limón y yerbaniz—, esa mezcla sí aportará la cafeína propia del té.

¿Se puede tomar yerbaniz durante el embarazo?

No se recomienda. Es la contraindicación más consistentemente señalada en la herbolaria tradicional. Si estás embarazada o buscando estarlo, evítalo y consulta con tu médico sobre qué infusiones son adecuadas para ti.

🍵 Prueba Mahama con 10% de descuento

Infusiones artesanales mexicanas 100% naturales. Sin azúcar, sin conservadores.

Usa el código BLOG10 en tu primera compraVer colección completa

Este artículo tiene fines informativos y culturales. No constituye consejo médico ni sustituye la consulta con un profesional de la salud.

Regresar al blog

Deja un comentario