Historia del té en México: de la colonia al auge artesanal
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México no es un país productor de Camellia sinensis (la planta del té negro y verde), pero tiene una de las tradiciones de infusiones herbales más ricas del mundo. La historia del té en México es fascinante: desde las infusiones medicinales prehispánicas hasta el auge artesanal contemporáneo que represent brands como Mahama con sus infusiones de autor.
Las infusiones prehispánicas: antes del té
Mucho antes de que el té llegara a México con los europeos, las civilizaciones mesoamericanas tenían tradiciones sofisticadas de infusiones medicinales. Los aztecas usaban más de 3,000 plantas con propósitos medicinales y rituales. Las infusiones de yerbaniz, zacate de limón, tila y manzanilla son parte de esta tradición milenaria. El Códice Badiano (1552) documenta 251 plantas medicinales usadas por los aztecas, muchas preparadas como infusiones en agua.
La llegada del té europeo: siglo XVI-XIX
El té de Camellia sinensis llegó a México con los españoles en el siglo XVI, pero nunca alcanzó la popularidad que tuvo en Europa. México prefirió el café (cultivado en Veracruz, Chiapas y Oaxaca desde el siglo XVIII) y el chocolate. Las clases altas del Porfiriato (1876-1911) adoptaron el té black como símbolo de europeización: las tiendas de té de lujo en el centro de CDMX eran espacios de aspiración social.
La tradición del té de hierbas: la cultura familiar
Paralela a la influencia europea, la tradición popular del té de hierbas siempre fue la más viva en México. Cada familia mexicana tenía su hierba para cada malestar: manzanilla para el estómago, tila para los nervios, yerbaniz para el dolor. Esta cultura herbolaria familiar es el sustrato cultural que hace posible que marcas como Mahama — con su Noche Tranquila (manzanilla + tila + salvia) — resuenen tan inmediatamente con el consumidor mexicano.
El auge artesanal 2010-2026: la nueva ola del té
En la década de 2010, paralelo al auge del café de especialidad y la gastronomía mexicana contemporánea, emergieron las primeras marcas mexicanas de té artesanal. El consumidor mexicano urbano empezó a buscar infusiones de calidad, con origen conocido, sin aditivos, y con historia mexicana. Mahama es parte de esta tercera ola del té en México: ingredientes artesanales de productores mexicanos, formulaciones contemporáneas, diseño premium, y un saber hacer que respeta tanto la ciencia como la tradición.
Preguntas frecuentes
¿México produce té de Camellia sinensis?
En pequeña escala, sí. Hay proyectos de cultivo experimental de Camellia sinensis en Veracruz, Chiapas y Oaxaca, aprovechando climas similares a regiones productoras de té asiáticas. Sin embargo, la producción es mínima y el té verde y oolong que se usa en México es en su mayoría importado de China, Japón o Taiwan. La fortaleza de México en el mundo del té es su biodiversidad herbolaria nativa, no la producción de Camellia sinensis.
¿Por qué el té nunca desplazó al café en México?
México es el 9o productor de café del mundo y tiene una cultura cafetalera profunda desde el siglo XVIII. El café estaba disponible localmente y era más económico. El té black importado era caro y aspiracional, no cotidiano. Además, la tradición herbolaria mexicana satisfacía la demanda de infusiones medicinales con hierbas locales. El resultado: México cultivó una cultura paralela — café para lo cotidiano, hierbas medicinales para el bienestar, té para lo aspiracional.
La tercera ola del té en México
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