Menta y Hierbabuena en Maceta: Cultiva tus Infusiones

Pocas cosas son tan satisfactorias como salir al balcón, cortar un par de ramitas de menta fresca y prepararte una infusión con ellas. La buena noticia es que cultivar menta y hierbabuena en maceta es de lo más sencillo que existe, incluso si nunca has tenido una planta viva. Crecen rápido, perdonan errores y llenan tu espacio de aroma.

En esta guía te explicamos cómo plantarlas, cuánta luz y agua necesitan, cómo cosecharlas y cómo combinarlas con infusiones secas para tener siempre una taza perfecta a la mano.

Menta y hierbabuena: ¿son lo mismo?

Pertenecen a la misma familia y comparten muchas características, pero no son idénticas. La hierbabuena suele tener un aroma más suave y dulce, muy usada en la cocina mexicana, en caldos, bebidas y tés. La menta, por su parte, es más intensa y fresca. Si tienes duda, huele y prueba una hoja: la que te recuerde más a un chicle fresco es la menta; la más suave y herbal es la hierbabuena.

Una nota para identificar

Si compras plantas en un vivero, pregúntale al vendedor cuál es cuál, porque a veces se venden confundidas. Ambas sirven para infusión; lo que cambia es la intensidad.

Lo que necesitas

Una maceta de al menos 25 centímetros de diámetro con orificios de drenaje, sustrato universal con buen drenaje, una planta pequeña o un gajo enraizado, un plato para recoger el exceso de agua y un sitio con luz.

Por qué es mejor tenerlas en maceta

La menta crece mediante estolones que se extienden con rapidez. Si la plantas directamente en tierra de jardín, puede invadir otras plantas. En maceta, las raíces se mantienen contenidas y puedes mover la planta según el clima.

Paso a paso

1. Prepara el sustrato

Llena la maceta con sustrato hasta unos dos centímetros del borde. Haz un hueco del tamaño de las raíces de tu planta y colócala sin enterrar el tallo más de lo que estaba. Presiona suavemente alrededor.

2. Riega con constancia

Estas plantas disfrutan la humedad, pero no el encharcamiento. Riega cuando la capa superior de la tierra se sienta seca al tacto, normalmente cada dos o tres días en clima cálido y una vez por semana en clima fresco. Asegura que el agua escurra por los orificios.

3. Dale la luz adecuada

Prefieren luz brillante pero sin sol directo muy fuerte durante todo el día. Un lugar con sol de la mañana y sombra por la tarde es ideal. Si vives en un clima muy caluroso, un poco de sombra parcial evitará que las hojas se quemen.

4. Poda para que crezca más

Corta las puntas de los tallos cada pocas semanas. Esto estimula nuevas ramas y evita que la planta se espigue o se vuelva leñosa. Si salen flores, córtalas para que la energía se concentre en las hojas.

Cómo cosechar

Corta los tallos por encima de un par de hojas, nunca arranques toda la planta. Puedes cosechar hasta un tercio cada vez. Lo mejor es hacerlo por la mañana, cuando los aceites aromáticos están más concentrados. Enjuaga con agua fresca y ya están listas para tu taza.

Cómo usarlas en infusión

Coloca de 5 a 8 hojas frescas en una taza, aplasta ligeramente con una cuchara para liberar el aroma y vierte agua caliente. Deja reposar 5 minutos. También puedes preparar una jarra fría con pepino y limón para la tarde.

Cuando la planta no alcanza

Aunque la menta crece rápido, hay temporadas en que no tendrás hojas suficientes: invierno, lluvias fuertes o cuando está recién podada. Para esos momentos, es muy útil tener a mano menta blanca seca en hoja suelta, que conserva su aroma y sirve como respaldo. También puedes combinarla con tu menta fresca para una taza más compleja.

Otra combinación que nos encanta es mezclar menta fresca con Día Activo, té verde con jengibre y zacate de limón: obtienes una infusión fría muy refrescante, de aroma herbal y cítrico, perfecta para el calor.

El infusor correcto

Para sacar las hojas sin esfuerzo y evitar trocitos en la taza, un infusor de acero inoxidable es una herramienta muy práctica, tanto para hierba fresca como para hoja suelta seca.

Problemas comunes

Si las hojas amarillean, probablemente haya exceso de riego. Si se ponen blandas o se caen, puede ser falta de luz o plagas como pulgones, que se pueden retirar con agua jabonosa suave. Si la planta se ve alargada y delgada, necesita más luz y una poda.

Un huerto en miniatura

Con una maceta de menta, otra de hierbabuena y quizá una de zacate de limón, tienes el comienzo de un pequeño huerto de infusiones. Es una forma de conectar con lo que bebes, de reducir empaques y de regalarte un momento de calma cada vez que riegas o cosechas. Pocas rutinas son tan simples y generosas.

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